Aunque parece que el frío no acaba de instalarse, no debemos olvidar, que estamos en el mes de Diciembre, y cualquier momento será bueno para empezar a sentir el fresco normal en estas épocas.
Os confieso que soy más bien friolero, y es por eso que en mi inseparable mochila nunca falta mi fular, mi paraguas y sobretodo, mis guantes sin dedos.
Antes de tener Blackberry (ahora iPhone) mis guantes eran como los de todo el mundo. Y si quería fumar, me quitaba uno de ellos y listo. Pero desde que soy una adicto a mi smartphones mis queridos compañeros de frío han tenido que mutar.
La única solución que encontré para seguir escribiendo sin parar y no perder las manos, fueron los guantes sin dedos. Creo recordar que me horrorizaban y en si me parecían muy de 'tirado', pero ahora combinados con un trench muy british o con una americana, pasan de ser tirados a ser simplemente un punto muy urban.
Carles G. Sánchez



No hay comentarios:
Publicar un comentario